sábado, 17 de octubre de 2026

Metrolandía y los Premios Princesa de Asturias

Y llegó octubre y el otoño y con ello la entrega de los Premios de La Fundación Princesa de Asturias. Siempre se realizan actividades muy interesantes educativas, pedagógicas, didácticas, tales como conciertos, exposiciones, talleres, cine, conferencias, charlas, basadas en los premiados y sus obras. No siempre se puede acudir a aquellas que te interesan porque siempre hay muchas colas virtuales, muchas personas están intentando elegir los eventos a la vez, a veces hay colas de hasta 10.000 y hay que llegar a tiempo pues se agotan enseguida, a veces cuando las tienes elegidas tiene que funcionar muy bien todo para poder confirmar en ese instante la petición. Otros actos son por invitación, se entiende que en muchas instituciones los docentes trabajan con el alumnado los Premios, participan en el programa "Toma la palabra" que realiza la fundación con muchas propuestas de trabajo, y de alguna manera luego realizan esa puesta en común con el homenajeado y el alumnado lo que significa que no son libres para todos y que terminan siendo obligatorias para algunos pero disfrutadas como la misma escuela ya que aporta mucho en conocimiento, saber, cultura y arte, como dice Julian Barnes en el libro Metrolandia cuando existen obligaciones en la vida que pueden ser aborrecidas pero disfrutadas, porque hay algo maravilloso en ello.

En el libro de Metrolandía el autor Julian Barnes a través de los protagonistas desarrolla muchos conceptos y que uno a los premios ya que durante unos dias forman parte de la ciudad, de la vida que me rodea, del entorno, y me parecen muy interesantes para entender como poder disfrutar de ellos tengas entradas o no.

El primer concepto es el de Callejero Provechoso, que en sí es muy interesante para los que no han logrado poder asistir a los actos por llegar tarde o no ser públicos. Se pueden visitar las instalaciones siempre a la manera de cada cual, sin saturarse obligatoriamente de conocimiento ni divirtiéndote obligatoriamente. Sino que se puede realizar ese saber o conocimiento según la teoría que plasma en el libro Julian Barnes que consiste en que paseando por las instalaciones en este caso y sin hacer nada observes, contemples lo que hay, se mantenga esa actitud de calma y de tranquilidad, despreocupada y que se vayan adoptando de forma correcta las maneras de insouciant pero manteniendo todo el tiempo los ojos abiertos. 

El segundo concepto es el de insouciant que trata de procesos observables, son una forma de espontaneidad, de mantenerse así alegre, sonriente, con calma, sin estrés, sin darle demasiadas vueltas a todo, sin tener que analizarlo todo, a la vez son actitudes elegantes y no irresponsables ni negligentes, es callejear o sumergirte así en las actividades de una manera provechosa, que vas realizando tu propia interpretación, hay esas emociones, que siempre significan una mejora, y que se hacen gratis, conectas y vas más allá, además de ampliar horizontes, hace "a la gente más apta para la amistad o más civilizada" la hace mejor "mas amable, sabia, simpática, serena, activa, sensible", es una forma de superarse a sí misma, es ya una entrega, y sin querer recompensas, que se hace a modo seguro de vagabundeo espiritual, pero es ir andando el camino como quiere hacerse, de una forma profunda y a modo de paz interior, de explorarse a sí mismo antes de comprometerte, saber a que va a llevar todo esto, y poder asimilar así las experiencias bien, uniendo saber con vivencias, desarrollándose y explorando las potencialidades. 

Ya el título "Metrolandía" llama mucho la atención, se refiere a una zona de la ciudad de Londres que se comenzó a urbanizar gracias al metro y empezó a crecer en arte y en cultura, y que yo uní a una ciudad como Oviedo y al proyecto de la Vega donde en sí tienen lugar muchas de las actividades de los Premios y que se busca transformar en un recinto de innovación, de cultura, arte y desarrollo, donde se pueda acudir cuando se tenga esa necesidad de conectar el lado más creativo y romántico, cuando se busca esa inspiración y esa relación como la del bohemio de sentirse libre, de disfrutar de los momentos sin tanta presión ni exigencia mental, que lleven o no a tener pensamientos profundos, sin que importe tanto el resultado y que pueda hacerse, callejear cuando se quiera. De alguna manera es una forma de mejorar el sistema de valores, y de dar sentido a la propia vida, de ver las prioridades como las de contemplar lo que se lleva a cabo en la ciudad que además de adquirir conocimiento es un deseo de libertad, de perfección, de verdad y autenticidad, de "proclamar la buena vida", la de querer tener ese tipo de existencia, de darle este sentido a la vida, tampoco quieres estar siempre de figurante de la misma "cuya única opción es hacer que los demás lo pasen bien" porque está bien tener empatía pero la propia vida es importante, tampoco hay que estar constantemente en sufrimiento, ni absorbiendo todo lo emocional y las problemáticas de los demás sino que el propio bienestar es fundamental, que darse tanto es exceso, a la vez es como ser vulnerable, es de alguna manera abuso, y se siente agotamiento, sobrecarga, mejor establecer límites saludables, y dar a entender que los problemas son de cada uno y que "todo forma parte de ayudar al mundo a entenderse a sí mismo". 

Las instalaciones conservan anuncios, decoraciones de su tiempo, techos grabados con historias, frases plasmadas en las paredes, en los muros de cada espacio donde se realiza una actividad, un taller. Se supone que en ese área se trabajaba con el lema que el mismo plantea. Se hace a modo de ideario de la fábrica que transmitía ese sistema de valores a los trabajadores, o quizás ya estaban pues antes que fábrica de la Vega fue un monasterio "El monasterio de Santa María de la Vega" con sus reglas establecidas basadas en la vida espiritual y en la convivencia, adaptadas al crecimiento personal y al desarrollo del trabajo, basadas en principios de honor, dignidad, esfuerzo, responsabilidad, disciplina, respeto, y que están expuestas en cada nave a modo de carteles y/o de máximas. "El trabajo y la honra", "Urbanidad", "Amabilidad", "Precisión, "Orden y disciplina, bases del estudio",  "Amad y respetad esta escuela", "No estudies para la escuela, sino para la vida", "Sé consciente de tu ignorancia y así podrás aprender", "Un lugar para cada cosa y cada cosa en un lugar", "El trabajo todo lo vence", en el de arte como en el evangelio "ganarás el pan con el sudor de tu frente", "Ohh libertad, gran tesoro". "El trabajo y la honra", etc.

El tercer concepto  y que viene muy bien para estas fechas es "épater la bohemia", "épater le bourgeois" en el sentido de esa búsqueda de emociones que causan admiración y asombro en el ámbito de la cultura, del arte, y en este tipo de ambientes, cuando te encuentras por la calle a los premiados, o vas a recibirlos para verlos, ese entorno tan original con las bandas del folklore tipicamente asturiano, la prensa, las fotos, los encuentros donde siempre puedes realizar anotaciones y aprender.  Te das cuenta que "algunas cosas son ideales inalcanzables". En realidad muchas veces piensas que también puede ser miedo a alcanzarlos. El miedo a un ideal, porque significa cambiar, implica nuevas responsabilidades, u otra forma de vida, y se prefiere lo conocido que la incertidumbre ante lo desconocido. Ponemos las metas altas y cuando estás en la cima, te dices ahora bajo y vuelvo a subir como si fueses a la montaña, quizás es el insouciant que quieres saber como hacer el camino y sin perseguir ansiosamente ni de forma obsesiva ideales por muy auténticos y originales que te parezcan, igual prefieres elegir con mayor sencillez, en paz y que consideras saludable, como el no tener idolos, que no creo que se tenga que seguir la vida de nadie, que es preferible seguir el propio camino bien, puedes observar el de otros, como en este caso los premiados, reconocer el talento, las aportaciones, profundizar en sus hallazgos, pero sin idolatrarlos. 

El cuarto concepto es el de Principio fortuito, la teoría de que todo es intrinsecamente interesante, que tampoco tenemos que concentrar el arte en lo más elevado, en este caso yo no pude participar en el concierto basado en el libro del autor "el ruido del tiempo" que entrelazaba música y palabra, y la relación del hombre con su creatiempo, tenía esta creación literaria pero se puede ver en vídeo y que es igual que cuando anotas en la libreta otros caminos y posibilidades y que te hacen ilusión igualmente porque es lo que te gusta y te llama la atención como observar y lo que ves en las instalaciones, la que se refiere a Patti Smith "Ya no somos tan niños" con muchas fotos y pinturas, con palabras, es todo una forma de libertad y que unes a la interpretación de la vida. 

"El paisaje en espera", a mi me gusta contemplar el paisaje pero este es el titulo de otra actividad de la fábrica como algo que está ahí por si hace falta. Representa a la vez que calma confianza.

Finalmente dar las gracias al autor y a la fundación por tantos libros y actividades y comentar que comprendí muchos conceptos con el libro y que puedes llevar a la vida práctica, especialmente el de Sans Racine, que es un concepto mental como la confusión de nombres, o querer aspirar a otro tipo de condición como la de los orígenes del ser o la de vivir con los padres que siempre parece una angustia existencial, como que se tuviera mala suerte, o deseos frustrados, porque los padres siempre parecemos "posesivos cariñosos" y como hijos parece que tiene que ser al revés, en cambio hay ese respeto del espíritu libre, de vivir las pasiones, de amor a la vida, que te transmiten los ideales, ese esfuerzo de actividad mental que llama "Mountolive" y de entusiamo, que todo nace del interior y ves esa conesión, esa congruencia,  y que no es por llamar la atención ni ser protagonistas sino por valores, principios de ser fieles a si mismos, leales.  Lo que implica que en los campos emocionales siempre se va más allá de las posibilidades. Como conclusión reseñar que cuando algo nos gusta mucho si no podemos asistir tampoco significa un obstáculo ni que nos castiguemos a nosotros mismos sino tenemos que saber verlo de otra manera, de otra forma "se que me gusta pero puedo privarme de ello", y que hace que se pueda cambiar la mentalidad, lo que significa aprovechar la vida lo que podamos y esté a nuestro alcance y disfrutar de ella.



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