martes, 4 de agosto de 2026

Ese montón de espejos rotos

                                                           

"Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos" Es la cita con la que da comienzo Gonzalo Celorio a su libro "Ese montón de espejos rotos". que bonita, es de Borges y tiene que ver con los recuerdos y la memoria, con todos esos acontecimientos que se han quedada fijados en ella, y que tiene que ver con las emociones, con todo el mundo emocional. Como comentaba en el texto anterior "Se acabó el recreo" cuesta mucho desconectar de los recuerdos, forman parte de cada uno y ocupan un espacio en la memoria que hay que liberar. No se trata de eliminar sin más porque la memoria no borra del todo, necesita ese espacio como el móvil para liberar y poder guardar otra cosa, es como ir atrás, y adelante en el tiempo, luego está la valoración de cada uno, lo que se quiere eliminar y como quiere hacerse, y la valoración de los daños que puede ser o no ser objetiva.

Gonzalo Celorio Blasco es escritor, ensayista, crítico literario y catedrático. Se apellida Celorio por parte paterna con raíces asturianas, su padre descendía de emigrantes asturianos procedentes de Vibaño, en Llanes. La docencia forma parte fundamental en su vida. Es profesor de literatura en la facultad de filosofía y letras en la Universidad nacional autónoma de México y en la misma universidad imparte la cátedra de maestros del exilio español. Es director de la academia mexicana de la lengua. Ha sido galardonado con muchos premios entre el que está el Premio Cervantes que es español. Tiene una larga trayectoria como profesor y como escritor, muchos años de trabajo y de estudio literario.

En el prólogo de "Ese montón de espejos rotos" nos explica que el libro fue producto de una pregunta que le hicieron en una entrevista. La pregunta se refería a sí pensaba hacer una segunda entrega del libro que publicó en el año 2022 titulado "Mentideros de la memoria", y que trata de escritores que tuvo el privilegio de conocer. Y esta pregunta le llevó a escribir "ese montón de espejos rotos".

Entiendo que "espejos rotos" significa finales de etapas, se asocía con romper períodos, momentos, y cambiar, realizar ese tipo de transformación personal. En otros libros y desde el anonimato hablaba de su familia, de sus padres, incluso de su infancia y de su juventud y en este libro decidió contestar a la pregunta de la entrevista, le quedó fijada en la memoria y despues de darle vueltas y vueltas llegó a la conclusión que era el momento de hablar de sí mismo, que ya tiene cierta edad y quiere dejarnos sus memorias. Este sabor dulce de lo que él es y de lo que significaron aspectos de su vida privada y pública, recuerdos de sus tareas como maestro, de su vocación de escritor, de su formación intelectual. Nos aclara que no es una autobiografía

En este escrito voy a mencionar dos textos que me llamaron la atención y que tienen que ver con estos aspectos. El primero en relación con la vida privada del autor y la edad y  el segundo con la vida pública y el trabajo. 

El primer texto dice "Ante la demanda de seguir siendo jóvenes aún cuando se haya llegado a la vejez, quienes vivimos el invierno de nuestras vidas nos vemos conminados a ser primaverales o por lo menos estivales: lúcidos, memoriosos y sobre todo saludables: ágiles, enhiestos, potentes. Sin duda tal presión es estimulante y contribuye a mejorar la condición de nuestras vidas y a prolongar su duración. No podemos evitar, sin embargo que el tiempo haga su trabajo, pero algo podemos hacer para que su paso nos dignifique en vez de convertirnos, como con saña suele hacerlo, en una caricatura de nosotros mismos".

Me gusta todo el texto, y es parecido a"se acabó el recreo", pues el autor ya tiene una vida muy vivida y quiere verse así joven, alegre, con buenas condiciones físicas y que le estimule la presión, a la vez nos dice "que el tiempo hace su trabajo", es algo que no se puede evitar.  Gonzalo Celorio distribuye los años como las estaciones, se situa ya entre el otoño y el invierno, ya más en el invierno, en si te das cuenta que en todas las estaciones, en cada una de ellas hay que hacer mucho por una misma para estar saludable, realmente nos pasamos la vida así con esta presión. Hay un momento en la vida que te das cuenta de la realidad, y siempre quieres aprovechar el tiempo, el presente, vivirlo así de esa forma tan intensa. Si bien comenta que en relación con la edad los tiempos han cambiado, y lo entiendo así, la forma de cuidarse, de vestirse, de alimentarse, es muy distinta en la actualidad a las generaciones pasadas y hace hincapié en esta edad del invierno. Entiendo que especialmente en las mujeres es mucho más cómoda la forma de vestir, de calzarse, de arreglarse. Como se hace ahora se disfruta mucho más, nos vemos mucho más jovenes y mas relajadas que lo hacian nuestras generaciones anteriores, vamos de pantalones o con vestido, con zapatos bajos, playeros, mucho más cómodas, nos cuidamos mucho más a nosotras mismas, de alguna manera la edad al hacerla saludable se sigue manteniendo esa ilusión y al hacerse mayor es muy interesante porque la vida se toma con mas paciencia, tranquilidad y sin dar importancia a muchas cosas, se toma menos en serio y a la vez recuerdas a todos los tuyos que se han ido con más cariño en el sentido que piensas que están contigo. Lo que significa que de alguna manera las generaciones van mejorando y vamos siempre dignificando a los nuestros. Y que frases tan bonitas aparecen en relación a la edad, a la vejez "el secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad", "que nos quiten lo bailao", "que rápido se fue este año", "tienes todo el futuro por delante", "el futuro cobra en la vejez una importancia mayúscula...que hay que disfrutar como si fuera un carpe diem invernal", "así se pasa la vida -tan callando- tal como nos dijo Jorge Manrique", "y ya no tenemos la misma energía que en primavera, pero, en compensación, disponemos de mayor capacidad selectiva, gracias a la experiencia de los años acumulados. Es entonces cuando el amor se diferencia de la aventura, la amistad se distancia de las relaciones sociales, la vida interior supera con creces la vida pública y la soledad se vuelve fecunda. La perfecta vejez: La cabeza complicada y los gustos sencillos.

Que bonito todo lo que nos dice el autor sobre la edad cuando ya se ha llegado al invierno, y que bien poder vivirla con dignidad, con salud, a esta edad realmente ya no se pueden pedir más expectativas que vivirla así como se quiere, con placer, hay también en la escritura una lógica interna que aclara la extraña y la embellece, con esa capacidad de fascinarnos, especialmente a una misma, porque además te sitúa en un ahora, y te analiza tan bien el contexto anterior de una vida propia vivida y que se busca tenazmente comprender y afrontar las situaciones y los momentos concretos que te sorprende y te deslumbra porque muchos momentos de estas etapas los has dejado ahí guardados y no los has querido eliminar, los has querido dejar en la memoria, así de esa forma para recordar, bien porque te han impactado o no te han parecido justos, y que buscas en ellos el descubrimiento que refleja "el espejo" entiendo hasta que pasa a ser "espejo roto" y pasa a formar parte del montón, ya lo has podido entender, ya lo puedes eliminar. Que bonito esto de poder seguir siendo fiel y leal al menos a una misma y con la esencia más profunda y sin perderla. El cuerpo, la mente, la rapidez, la presión a la vez de ser algo rápido es lento, mucho más que el movimiento y tienes que acompasarlo todo para poder continuar así ininterrumpidamente. Es como si todo lo que llevases dentro fuese sagrado, el yo más profundo y que pide salir y entiender la vida que haces, que llevas y poder vivir así la realidad externa con esa profundidad interna que cuidas y saboreas y que no la haga extraña, sino que se pueda disfrutar. La haces con mucho más sentido y propia, como te gusta y quieres vivirla, y al ir quitando capas, que son como espejo y reflejan, vas despojándote de "ese montón de espejos rotos" quedando lo mejor de tí.

Si el primer texto se refiere a sí mismo, a su vida privada y más profunda, el segundo es solo un párrafo que elegí en relación al trabajo y a la vida pública del escritor, y al magisterio, lo que le tuvo que influir como persona el ser maestro y que dice "No había tenido compañeras ni maestras. Solo maestros y compañeros. Puros hombres y, además, hombres puros, aunque solo en el discurso y en el credo".

Y que bien que esto haya cambiado también, a mi me pasó así cuando empecé magisterio. Hasta el COU siempre estudié con mujeres y al realizar los estudios de magisterio, ya con la ley educativa del 70 de Villar Palasí cambió y se empezó a convivir juntos, hombres y mujeres, compañeros y compañeras, maestros y maestras. Que maravilla en cada clase ver que además de amigas tenías amigos, que como dice el autor supone una alegria inmensa poder hombres y mujeres convivir de esta manera, relacionarse así, como amigos, ayudándose con los libros, en la búsqueda de trabajos, tener esta diversidad estudiantil. Las generaciones de ahora desde que han empezado lo han realizado así y no les supone una nueva forma de convivir sino algo natural y sano. Añade que de la otra forma eran hombres puros solo en el discurso y en el credo porque en realidad era un parecer. Las generaciones anteriores eran así, se mostraban como puros tanto en el vestir como en el hablar, con sus cortesías sin ser su naturaleza íntima tan noble, era como una actuación, como si fuesen actores. La pureza cuando es de verdad es auténtica, y así la amistad, nos permite esa libertad de exteriorizar todo aquello que se quiere y sin molestar a nadie, de decir todos los pensamientos, de no callar la voz y poder elevar de verdad la conciencia y poder hacer una vida plena, siendo toda la vida mucho más enriquecedora y llena de valores. 

El valor de la valentía, de la paciencia, de la prudencia hay que trabajarlo mucho. Lo valiente y lo prudente, tener esa paciencia. Hace referencia el autor a lo que es ser una persona valiente y una persona prudente en las jerarquías y se refiere a la legislación universitariaSer valiente es luchar por las ideas, por hacer realidad los sueños, por tener una buena vida entendida de elevación de conciencia, es tener esas diferentes lecturas entre las que están las raras, las extrañas, tener ese faro que alumbra aún ante la oscuridad. La timidez, la prudencia, la paciencia siempre nos gana la batalla, a veces nos cuesta enfrentarnos a realidades, hacernos cargo de momentos porque no los entendemos, nos disgustan y no queremos envenenar nuestra conciencia así que optamos por aceptarlos, y luego buscamos esa explicación, ese entendimiento para poder gestionar todo lo emocional y superarlo, nos damos ese permiso que de alguna manera compartimos al escribir y para aprender a la vez a reaccionar de una forma mucho mas apropiada y valiente, al menos que nos ayude a percibir el mundo de otra forma, y con otras miras, elevando la conciencia.

El libro entero es muy valioso, une mente y corazón, ves la paz del autor llegada a una edad por querer seguir así en la vida, de esta forma saludable, organizada, actuando bien, relacionándose bien, llevar una vida equilibrada y feliz, con buenas relaciones, aceptar la edad, la propia vida y con el libro ver todo "ese montón de espejos rotos", de viejas creencias, y vivencias, y poder seguir con energía, liberándose de todas esas cargas. Invita el autor a hacer cada uno esa introspección, revisarse a uno mismo y autodescubrirse como cuando se es joven, él hace la suya. Con ese montón de espejos rotos quedamos fragmentados y nos olvidamos de nosotros mismos, de nuestra propia esencia, de como somos. Nos exigimos demasiado, nos volvemos muy críticos y nos alejamos de lo que somos, de nuestro carácter y de nuestra personalidad. 

Gonzalo Celorio hace este repaso de esas dimensiones de la propia identidad, del sí mismo, de las propias emociones y de la autoestima, siendo una forma de prepararse para tomar la edad  y con todo el saber que tiene poder cambiar en lo que puede el estado de las cosas y vivirlas de la mejor forma posible.

A veces el ser muy exigente, crítico es cambiar para peor pues pierdes esa alegría natural que en si caracteriza a la persona, a la vez son etapas que hay que superar en el camino andado y que inspiran para tener en este futuro "esa fuerza del presente" que se necesita para la realidad, esa unión de fuerza y energía aún con "ese montón de espejos rotos". 

Para finalizar comentar que el libro está lleno de razonamientos y acontecimientos vividos y que siempre nos acordamos de todas aquellas cosas que nos han emocionado y las que no tanto porque "la emoción ha tatuado esa palabra en tu memoria", lo que significa algo que está en tí, ese vínculo, esos principios, esos valores y creencias que te llevan a definirte a ti misma, a autodescubrirte, a generar ese vínculo de empatía con muchas personas, que significados y palabras pequeñas las hayas convertido en arte. A veces, algo pequeño, una palabra sola nos sirve para transmitir mucho sin escribir tanto, están cargadas de significados y de emociones. Hay mucha gente que no es afectiva, que se vuelva anafectiva, que no vive su propia vida como quiere sino como puede o le dejan o como si fuera la vida de otro, cuando la vives así de esta forma intensa todo te parece interesante, importante, y esta es una de las pasiones que nos narra el autor y de las emociones que le han quedado grabadas en la memoria tales como "la palabra, la amistad, el magisterio, las relaciones, la lengua y la literatura".

domingo, 2 de agosto de 2026

Se acabó el recreo


Se acabó el recreo es el título que Dario Ferrari eligió para su libro y que fue traducido al español por Carlos Gumpert. Me parece todo el libro muy significativo, una joya. El recreo es un tiempo de descanso en la escuela a media mañana para disfrute y reponer energías, para volver a coger ánimos. Normalmente es un tiempo de libertad y de tomar un tentempié. El alumnado a veces lo toma como un tiempo de aprendizaje para ellos, y hacen deporte en grupo, música, teatro, ensayan programas, van a la biblioteca, hacen liguillas, concursos que de otra manera no podrían. En la portada vemos tres figuras como de porcelana: dos mujeres y un hombre con vestimenta de graduación, toga, birrete, estola y el diploma que se une a lo académico, a la graduación, a la universidad, la borla situada a la derecha porque es algo que en el acto de graduación pasa de la izquierda a la derecha y vemos que ya llevan el título en la mano recién recibido, la entrega de diploma, acaban de terminar la carrera, metas cumplidas. Significa en realidad que a partir de ese momento hay un cambio de etapa en la vida, en el que se constata que ya tienen un título, un oficio y ya pueden valerse por si mismos. Antiguamente en los tiempos romanos la toga la ponía el padre al hijo para decirle eso mismo que ya tenía que hacerse cargo de su vida, era ya la edad de trabajar y de confiarle su trabajo. 

Entiendo aquí "se acabó el recreo", como que termina esa etapa de pasarlo bien y de disfrutar de esa libertad, de hacer lo que se quiere. Por otra parte hay mucho alumnado que desde abajo no tiene recreo, o bien porque se le obligaba a hacer otra tarea, o estaba castigado, o no se podía porque algo no funcionaba bien y solían enfadarse. Dejarles sin recreo era como dejarles sin comer, algo que no tenía que producirse pero el sistema funcionaba así, de esa manera que podemos pensar hoy tan atípica porque tanto el recreo, el descanso como el comer es necesario. En el plano emocional sentían un tipo de frustración que podemos pensar que a su modo era de exclusión, y les producía disgusto al no poder disponer de ese tiempo de descanso como los demás, fomentaba la desigualdad, de alguna manera les separaban de sus iguales.

Darío Ferrari nació en Viareggio, Italia, en 1982. Estudió filosofía en Pisa y fue profesor de instituto y traductor. Ha conseguido éxito y reconocimiento con premios como "el Premio Flaiano, el Premio Sátira, el Premio Mastercard y el libro del año de Fahrenheit Radio 3". Me gustó mucho el libro y me pareció muy en la línea de "la conjura de los necios". Es una crítica a la Universidad y al terrorismo de los años 70.

El protagonista se llama Marcello Gori que nació en el mismo sitio que el autor, en Viareggio, en la Toscana y que como tantos jóvenes queria estudiar y no ayudar en la empresa familiar, lo que significaba no dar continuidad al negocio familiar. Sus padres estaban separados, el padre regentaba un bar y la madre de la que dice que tiene una mayor riqueza cultural que el padre, le animaba mucho y le ayudaba para que estudiase en la Universidad, para que se centrase en sus estudios y así poder obtener una brillante carrera profesional. La madre al estar separada tendría sus problemas con el marido y quería un futuro diferente para el hijo y no el que marcaba su padre. 

Asi que Marcello Gori se matricula en la Universidad de Pisa, obtuvo una beca que le animó a realizar con más exito los estudios y realiza un doctorado en literatura italiana. Se buscó para el mismo un tutor y eligió a Rafael Sacrosanti. Le planteó muchas propuestas innovadoras pero el tutor le sugerió que realizara la tesis sobre un escritor desconocido y que tenía muchos documentos, que era terrorista y que murió en la cárcel, y se llamaba Tito Sella. Y aceptó trabajar sobre él mismo. 

Marcello Gori se doctoró, realizó la tesis y muchos proyectos de investigación. Nos explica todo lo que significó para él esta trayectoria académica, que no se trata tanto de cultura, de intelectualidad como de política, que en sí la cultura, la intelectualidad es un veinte por ciento, mientras que la política es un ochenta por ciento. 

El libro tiene muchos textos y párrafos muy significativos para reflexionar y comentar. Os dejo uno que aparece al principio del libro y que como la conjura de los necios no tiene desperdicio.

"Escribes un artículo porque piensas que tienes algo que decir, o quieres contribuir a una discusión sobre un tema que conoces. En la mayoría de los casos los artículos se escriben por razones extraculturales, es decir, simplemente para agregar masa crítica, añadir una entrada al curriculum, sumarse a un volumen en homenaje a alguien, crear una relación con el grupo que dirige una revista, dar sentido a una beca de investigación, producir un equivalente concreto para un trabajo que de otro modo no sería cuantificable, obtener puntos para una habilitación nacional o, en un número despreciable de casos, por mera vanidad. Pero pongamos también que el investigador X o estudiante de doctorado Y, tiene realmente algo que decir: así que publica un artículo. Lo que tiene que decir podía decirse razonablemente en media página, pero también en algo menos, digamos diez líneas. Entonces ¿cómo se pasa de díez líneas a veinticinco páginas? Parte de las veinticinco páginas sirvan para ganar crédito: decir cosas inteligentes, usar palabras que indiquen que se ha estudiado, demostrar que se conoce la bibliografía requerida, dejar claro que se tiene derecho a hablar. Otra parte sirve para aportar densidad, es decir, para repetir lo que se quiere decir articulándolo de distintas maneras: sino repites una idea treinta veces es como si no la hubieras dicho". 

Me gusta mucho esta reflexión y más porque hice tesis, con importantes herramientas metodológicas, métodos, técnicas, instrumentos pedagógicos, estudios, investigaciones, cuestionarios y casos con relatos e historias de personas del mundo docente con sus distintas visiones y conflictos en la vida cotidiana del mismo. Después del doctorado y del trabajo de investigación, la tesis sigue significando muchas horas y horas de trabajo y estudio, de lo que lleva analizar las distintas partes. El protagonista fija en solo un 20 por ciento la cultura siendo la toma de decisiones un 80 por ciento y que es política. En cambio entiendo que la cultura y la política es compartida, van unidas, ambas incluyen aspectos cognitivos, afectivos, legales y normativos y comportamientos que influyen en las personas, en el proceso de aprendizaje y en los cuatro pilares educativos de aprender a ser, a conocer, a hacer y a vivir juntos en un momento generacional, y que ambas cultura y política trabajan la profundidad de conocimientos en las distintas áreas y en la realidad social que se experimenta en el momento histórico, ya sea pasado para explicarlo, presente para interpretarlo y vivirlo según esos condicionantes y el futuro para una vez evaluados los resultados anteriores mejorarlo. El modo de vida influye, sentimientos de costumbres, formas de ser, de participar en un centro, en un tipo de cultura, con esa identidad cultural que igual conoces o no, estas de acuerdo o no, con un grupo y equipo que te puede gustar más o menos, con los que se puede estar de acuerdo o no necesariamente en muchos asuntos como pasaba en las historias docentes, en cada caso presentaban conflictos de como funcionaba la escuela y que podían ser similares a como funcionaba el mundo.

Cuando realicé la tesis el título lo pacté, me parecía muy largo y complicado a pesar de ser sencillo, no me gustaba mucho y en realidad era el correcto y me iba a dar quehacer entender esto: "Condicionantes socio- profesionales de la salud docente", participar con la empatía del otro, estuviera o no de acuerdo, tratar de entender toda esa lógica extraña y que no era de sentido común muchas veces y ver como los sentimientos, las formas de ser, de actuar, el estrés, las formas de vida afectan a la salud. Daba la sensación que al tratar la salud podía parecer una tesis en relación con la medicina pero muchas enfermedades están relacionadas con la actividad física e impartía el área de educación física. La actividad física está relacionada con la salud fisica, psíquica, mental y organizativa.

"Y luego está la parte decisiva: las notas. En las notas tejes las tramas políticas, es decir, insertas tu trabajo en la compleja red de la geopolítica universitaria. Todos te dirán que es poco elegante citar al propio mentor: no les hagas caso. Yo, por ejemplo siempre escribo algo así como "Se bien que la etiqueta académica disuade de dar las gracias al propio maestro, pero en este caso no puedo rehuir en modo alguno al reconocimiento del papel esencial de..." y de esta manera dejo claro que conozco la etiqueta y al mismo tiempo amplifico el agradecimiento haciéndolo en cierto modo transgresor. Recuerda: tu mentor es tu único camino hacia una carrera universitaria y, como tal, debes de venerarlo y reverenciarlo".

El autor nos da su visión del funcionamiento y de los tejemanejes de la universidad. Nos menciona el problema de la extensión de las explicaciones, de dar vueltas a todo, de las notas, de los agradecimientos y de las menciones cuando se realiza una tesis. Se puede ampliar a cuando se necesita nota para terminar una carrera o para acceder a puestos de poder. Se sabe que los orígenes de la Universidad según los países y las ciudades fueron muy distintos y que se tenía más o menos relación con los poderes existentes de la parte política, empresarial y de la religión del momento. En un principio eran instituciones donde solían acudir maestros con el fin de transmitir, crear y transferir conocimientos. Hoy en día se relaciona más con acreditar para el ejercicio profesional y que hay que cumplir una etiqueta y que es clave para acceder a puestos importantes. Cada vez más la estructura se preocupa de asegurar la nota. Normalmente en la Universidad se debe de enseñar la metodología de la especialidad y la escritura que conlleva la misma, respetar ciertas reglas, ciertas formas de escribir, de presentar trabajos y proyectos porque lo haces para estudiantes. Hay un ángulo muy grande de interpretaciones y visiones y el profesorado lo que hace también es para él, juega con sus propias reglas. El problema es la calidad, y a que va dirigido, sí a transmitir conocimientos, a ejercer con compromiso y responsabilidad o se guía simplemente para poder acceder a carreras y a puestos elevados. Existe esa etiqueta y la obligación de enseñar al alumnado y según el rango de nombrar a personas poderosas, y hacer hincapié en las personas que te prestaron ayuda y a las cuales de alguna manera se rinde homenaje siendo todo protocolario, jerárquico y engañoso. Tanto los agradecimientos como las notas resultantes en términos de calificación se unen a más éxito y a mejor carrera profesional. Se da mucha importancia a la nota y a la gente de poder, hay una lucha muy competitiva, y hoy en día con la existencia de universidades privadas esto supone un problema añadido. 

Ejemplo claro está en mi comunidad autónoma que el próximo curso se inagura una universidad privada y especialmente para sanitarios con el pretexto que la oferta pública se queda corta, por otra parte están las especialidades, las titulaciones, las notas y detrás de todo esto los poderes. Socialmente se ha reconocido que el sistema sanitario es extraordinario y que se necesitan muchos más profesionales sanitarios y que por eso nacen las universidades privadas. Pero a la vez te lleva al pensamiento de la financiación, los recursos, los poderes establecidos, de que detrás de todo esto hay otras tramas, otras luchas de poder, otros niveles de eficencia y de eficacia y que llevan a muchos condicionantes a la hora de llegar, de trabajar y de ejercer, con unos modelos de dirección y de gestión determinada. 

Por una parte existe este tipo de situación y de desconfianza, hoy todo lo público aparece como más permisivo pero detrás de ello también está lo extraño, lo raro como que lo privado ofrece una élite educativa y que se utiliza a la vez a la hora de puntuar y de llegar. Las Universidades privadas son oportunistas ya que ofertan titulaciones y habilitaciones de alta demanda y además existe un fondo económico y financiero, se rigen por dinero lo que hacen que incrementen los ingresos y que ofrezcan resultados económicos más que de calidad y de conocimientos, lo que significa esa lucha de público-privado. Las clases altas se interesan por el tipo de educación privada mientras queda la universidad pública como la que tiene en cuenta la igualdad social y que se termina luego tildando de escaso nivel, de coladero cuando siempre es todo al revés. En la Universidad privada el tipo de clientela puede ser más ociosa, querer trabajar menos, querer más privilegios y esforzarse poco, ser ambiciosa a la hora de acceder al mercado y de lograr de todas las maneras el título. El profesorado sea de una u de otra universidad seguro que ejerce con toda la responsabilidad y calidad que se exige, ahora bien el acceso no es el mismo, hay mucha más exigencia en la Universidad pública que siempre es por oposición y luego están los casos, el mundo que vive cada uno.

En las notas de las oposiciones a docentes de primaria de este año existió mucha crítica al tipo de docentes que se busca y basaban los suspensos en mi comunidad en la existencia de muchas faltas de ortografía.  

Entiendo que ejercer de maestra no se trata de puntuar y descontar por faltas,  tachones, como dándole solamente importancia al área de la lengua y de la gramática española, con una  presentación y formas implacables porque en realidad el trabajo que muchas personas hacen en ese momento de oposiciones es inmenso, es más un borrador quizás que luego hay que pasar a limpio o a ordenador. Te das cuenta que muchas de las personas que asisten ahora a oposiciones son bilingües, las hay que igual saben cinco idiomas y que las palabras y según el idioma pues se escriben con v oo h o sin h y que no dan importancia a esto, en sí estoy segura que existe mucha calidad, preparación y mucha profundidad en el fondo, en los conocimientos, en lo profundo, en lo significativo,  y quizás no tanto en las formas si nos referimos a las faltas y a las presentaciones, que hay mucha gente talentosa, pero la nota hace que en vez de elevar mentes, conciencias se envenenen si no es la adecuada, así pasa desde abajo, la nota y la escuela. Entiendo que mucha gente vocacional, talentosa y extraordinaria lo deja, se dan cuenta que es mucho trabajo y escasa recompensa, y ya no quieren ejercer como docentes, en sí es una profesión bonita pero mediocre, no se gana mucho y en la que siempre hay que estudiar mucho, estar al día y muy motivados para elevar conciencias, y que no afecte a la salud las angustias, los nervios, el estrés, el día a día, el "se acabó el recreo" no vaya a ser que se envenenen mentes y conciencias en vez de elevarlas y así la propia con tanta frustración e indignación. Obviamente todo esto tiene que cambiar, hacerse de otra forma, y que no afecte a la salud ni a mentes talentosas. Lo que requiere reflexionar mucho sobre la universidad y la docencia. Y digamos que siempre entre los agradecimientos va a faltar gente que te ha ayudado y nos has nombrado y que la nota tampoco tiene porque unirse ni a más éxito ni a más poder sino a mejor carrera profesional. En mi caso aún doctorada y con un cum laude seguí de maestra pero con otra visión, me llevó a ejercer de otra forma menos competitiva y frustrante que las generaciones que me precedieronde una forma mucho más sana el ejercicio docente y disfrutarlo sin que me condicionara y sin esa parte competitiva, insana, frustrante y de lucha profesional que lleva a la caída de las ilusiones y a perjudicar la salud. 

Realmente al protagonista el estudio y la investigación sobre Tito Sella le lleva a analizar muchas luchas de poder, y es fundamental saber ver esto y más dentro de la educación, la autoridad, las jerarquías, las relaciones y los modelos de autoridad, de obediencias, que incluso en oposiciones no es de igualdad, está todo jerarquizado, y hay que aprender a afrontar muchas situaciones y conflictos y sin angustias. Saber convertir las insatisfacciones en estudio responsable y tener en cuenta que a largo plazo es una profesión muy humana y que aporta muchos beneficios, que digamos da para vivir y que te lleva a una vida de más calidad, perfección, ponderada y resiliente, es decir que sí el empezar no es como uno quiere que no para todos es igual al menos comprender que tiene muchos objetivos y muchas posibilidades, por otra parte hay que entender que hay que hacerse, labrar como siempre se dijo el propio destino. Hay que entender que estudiar lleva horas y horas, mucho esfuerzo y trabajo, que tampoco se trata de que sea un lujo, antes se veía así y que cada generación tiene su historia y los jóvenes ahora saben muchas cosas diferentes y distintas a los de antes. Y no dan tanta importancia, como pone ahora la prensa, a las faltas y que entiendo puede ser una excusa para eliminar gente. Para evitar malentendidos comentar que las formas son importantes pero hay que saber entender el fondo, lo profundo, la lógica extraña. 

El libro no habla de la escuela sino de la universidad donde las luchas por el poder son más feroces y que se tienen que reiventar día a día como académicos, con exceso de trabajos, proyectos, investigaciones sí quieren estar al día y aunque tengan asistentes tienen que confiar para dejar las clases y que a la vez hay mucha distribución de prevendas y muchos tejemanejes. Nos dice el autor como predestinan becas, gestionan plazas y como desde su visión es el proceso de puestos, las clasificaciones que hay, sabemos que es así, que existe toda una jerarquía de puestos de ayudante, asistente, colaborador, profesor asociado, profesor contratado, profesor temporal, laboral, agregado, investigador, profesor titular, catedrático de la universidad, eméritos, cada uno con sus niveles y retribuciones. Que en muchas ocasiones es un círculo mágico donde te piden colaborar desinteresadamente y de forma gratuita. Que es otro mundo y donde los proyectos son a menudo a muy largo tiempo.

Para finalizar lo hago con una frase del libro que dice: un acontecimiento necesita de alguna emoción para quedarse fijado en la memoria. A mí me han quedado algunos de los que me costó desconectar. Comentar que los estudios, la universidad, los títulos, detrás de cada toga lo normal es que se hayan quedado fijados muchos momentos y acontecimientos, que son todo un legado de esfuerzo y trabajo, que en las graduaciones los jóvenes van muy bien vestidos, muy formales, como para una boda, con trajes y vestidos muy elegantes y luego en cambio son la generación Z que los puedes ver con tatujes, vaqueros rotos, con top, y muy involucrados con su música, sus ordenadores, móviles y tablets. Entiendo que son muy responsables, y están muy pendientes y preocupados por el futuro y por el mundo, por la familia, y también por la salud, la actividad física, por estar más en forma y ser mejores. La vida es así, un poco radical porque ser joven también implica esto, un tiempo de autoconocimiento, de autodescubrimiento, de gustarse como se es, de saber lo que se quiere y de buscarse un sitio, indagar, investigar, explorar, ver y reconocer las luchas de poder e intentar encontrar ese lugar en el mundo, y todo va de prisa hasta llegar a ese futuro ideal que se van haciendo y viviendo y donde ya todo va más despacio.

Metafísica de los tubos


Metafísica de los tubos está escrito por Amelie Nothomb, su nombre real es Fabienne Claire Nothomb. Según Wikipedia nació en Bélgica en Elterbeek y vivió en Japón, se trasladó allí porque su padre fué diplomático en Japón, también en China, en Estados Unidos, en Bangladés, Birmania, Laos, según la biografía que trae la portada del libro nació en Kove, en Japón. Habla distintos idiomas, entre ellos el japonés, trabajó como intérprete en Tokio. Es miembro de la Real Academia de la lengua y literatura en Bélgica y desde el año 1992 publica una novela, siempre en el mes de Agosto.

Nos hace saber que ella siempre tuvo una introspección interior, ese tipo de talento que parece propio de una autista, de una asperger, en su infancia siempre veía un mundo diferente al que en realidad se vive, a menudo puede parecer esto absurdo para otros, pero era su percepción, ella lo vivía así, lo que hace que tenga esa visión única para lo extraño, para lo extremo, y que lo refleje en el libro. 

Metafísica de los tubos tiene que ver con los recuerdos y con lo que no hacemos bien por mal uso de los valores y de la educación ética y moral, bien como reacción ante lo que nos sorprende, bien para controlar ese momento, para dominarlo, para manipular, para tener ese pensamiento ancestral de continuar replicando o por ser supervivientes. La autora tiene ese miedo a la miseria, a la pobreza, a la guerra, que hace que se refugie en la ilusión y en esa luz que dota la infancia de lo divino. En Japón todo lo que supone miseria, pobreza, guerras son temas tabú. Y esto ya va formando parte de la cultura y se reacciona ante ello, y no se quiere saber nada de esto, y lo entiendo. Podemos pensar que nuestros ancestros también vivieron guerras y no nos quisimos guiar por esos valores aún aunque fueran fruto de la sabiduría y de la vida cotidiana. Nosotros al igual que nos hace ver la autora, hemos desechado aconsejar: no queríamos seguir esos consejos porque se aprendieron en tiempos de guerra, de supervivencia, y los podíamos ver atroces, rastreros, no propios de dignidad, sino de crueldad de unos con otros, además de llevar a miserias. Significa a lo mejor una pérdida de lo esencial pero hemos querido y así hace la autora y actualmente muchas generaciones de jóvenes lo hacen así interpretar la vida de otra forma, vivirla de otra manera, mucho más honesta y feliz, a nuestra manera. Y para gestionarse bien intentan entenderse, comprenderse a sí mismos y a los que rodean y al mundo y así elevar la mente, las conciencias, agrandar los corazones, hacer esa limpieza de todo lo que significa la espiritualidad. Y además de desarrollar el trabajo, las tareas de cada uno se vive de otra forma más sana y saludable y sin envenenar el alma, sin que corroa por dentro, ni lleve a angustias, amarguras, a iras. Cada persona busca su clave para vivir bien y de una forma adsequible. Reitera la autora todo lo que significa dar lo mejor de una misma, elevarse como persona, ser mucho mas noble, todo lo que fortalece el cuerpo, la mente, el corazón y el espíritu. La sabiduria es así inspiración, creatividad, gracias a los avances científicos cada vez somos mas libres. 

El texto es muy significativo, destaco aspectos que me han llamado mucho la atención acerca del título y lo que define como tubo, como metafísica de lo tubos, y a lo que lleva y conduce. "Metafísica de los tubos" es un libro que se lee muy rápido, tiene 142 páginas pero a la vez es un libro llamativo y de estudio, que impulsa a releerlo, y a compartir conocimientos. Todo él es muy significativo y nos lleva a reflexiones de las personas, de su mirada, de su evolución, de la salud y de lo que implica el malestar. Que hay miradas activas y las hay pasivas y que las diferencia la vida y la forma de vivirla. Que la vida comienza donde la mirada. Y luego está ser un tubo.

  1. Ser un tubo. Define tubo como pasividad, que nada afecta, ni los cambios del clima, ni el anochecer, ni los misterios, es como la expresión de la indiferencia, cuando se acepta todo, y se carece de instinto de supervivencia. 
  2. El titulo del libro. A las personas que carecen de mirada, o tienen esa mirada pasiva es lo que llama tubo, por eso el titulo "metafísica de los tubos" que define como una mezcla de plenitud y de vacío, de materia hueca. El texto extiende mucho la explicación de lo que significa tubo, como que la mirada es rechazo, que significa rechazar, en cierta medida nos explica que quizas esta forma de ser o de actuar nos llevaría a ser mucho mas felices hasta morir sin quejarnos, mucho más fuertes, como la fuerza de la inercia si tenemos esa mirada pasiva y si lo pensamos bien puede ser así. Descubre que hay algo emocional en la mirada, un vínculo, un interés, una atracción, que hay algo cálido, amoroso, que sonríe con los ojos y que puede a la vez perjudicar. También hay ira, odio, malestar. Hay una frase que me pareció muy llamativa acerca de la pasividad "la tremenda influencia de lo inmóvil, ni pensaba ni comunicaba, no podía perjudicar a nadie pero si transmites con la mirada ya influyes". Entiendo que todo influye, que lo inmóvil es como la mirada pasiva que parece que no comunica nada pero ya te está diciendo, en realidad es otra forma de lenguaje, de influir de otra forma. La persona que no comunica verbalmente, que no mira con afectividad ni emoción es pasiva y a la vez demuestra una fuerza. A estas formas de mirar, de comunicar, de interpretar la autora da un nombre, es lo que se conoce por bloqueo en la evolución.
  3. La evolución y la salud. Me gustó mucho esta parte y a la que relaciona el tubo con la persona, compara el tubo con una manguera: "La manguera es la versión flexible del tubo..." lo que significa que es como si la flexibilidad estuviera de cuello para abajo, que lo compara a la manguera, y luego la cara sin esa mirada activa y radiante se convierte en pasiva que no quiere decir indiferente sino tabú, más inflexible, que forma parte de la cultura y de como se quiere la vida y que no se quiere ni mencionar, ni hablar de ello. Y luego está lo que sucede de una forma física y de una forma mental que sería la enfermedad, lo que llama accidente. Distingue entre accidente físico y mental. Los accidentes mentales se refiere a la mente, al cerebro como motor de la evolución. Si alguien se cuela en la mente puedes aceptarlo o rechazarlo igual que la mirada, te puede asustar, alterar, perturbar, y activas la alarma y quieres defenderte ante esto y  dar respuesta, protegerte y seguir. Se quiere tener esa libertad de mente, de tranquilidad en la mente y en el cuerpo, en el corazon, de espíritu, poder detener los virus. "Los médicos diagnosticaron una apatía patológica sin reparar que se trataba de una contradicción en los términos". Existe esta dualidad, desafíos de salud, conflictos emocionales, resilencia, que todo es una superación personal, que hay que comprender la contradicción, proteger la estabilidad, el equilibrio. La contradicción puede ser una estrategia frente a experiencias vividas, precarias, de estigmas, de barreras y límites... la coherencia es lógica, tiene sentido, el ejemplo de los casos clínicos, que no se quieren sentir afectados, quieren ser lo que desearian ser, significa todo una evolución y un progreso, poder sostener la contradición interna sin desorganizarse.
  4. El malestar, la metafísica, lo dificil de comprender, lo oscuro. En realidad ya existe desde el nacimiento, de como se manifiesta el mundo a nuestro alrededor, lo que nos dejan o no nos dejan hacer "de repente el tubo, la planta gritó, se enfureció, la mirada de enfado, de rabia, de poner de mal humor, que tenía que aprender a controlar las cosas extrañas, y no ser como un doberman que de la apatia pasa a la intolerancia porque cuando una persona grita, siente rabia, odio, ira, asusta, sientes miedo de ella, ya no se quiere. Pone muchos ejemplos que me parecen excepcionales acerca de lo que es malestar. En uno explica que la madre no le da azúcar al hijo porque culpa al azucar de todos los males de la humanidad y el niño habia momentos que gritaba, se enfurecía y no sabian que hacer y llamaron a la abuela paterna y ella lo miró y le dió placer, no dijo el misterio pero el niño sintió que ella era tan buena persona que comenzó a ser él mismo y a no tener ese malestar y a partir de ahí los padres se sintieron felices y el hijo también, que en sí necesitaba ese veneno blanco, experimentar placer, que no era nada demoniaco. "Me convertí en el tipo de criatura con la que sueñan los padres; a la vez tranquila y despierta, silenciosa y presente, divertida y reflexiva, entusiasta y metafísica, obediente y autónoma". Por otra parte está el malestar, que puede ser mental y físico. El malestar mental es como que alguien se mete en el cerebro que altera y lo desorganiza, y el malestar físico en el cuerpo que también altera, hay más movimiento y más colérico. Y esto que parece tan difícil de comprender, y que son contradicciones, no tienen que condicionar tanto ni distraer, porque en realidad se solventan con el sentido que le da cada uno a la vida. No es lo mismo en la infancia que de adulto, no obstante el paraíso de la infancia existe, esa realidad de naturaleza, de belleza, de placer, ese sueño del jardín del edén, de perfecta inocencia y nobleza y donde todo es placentero que lleva a elevar la mente y el cuerpo, y a poder manifestar las emociones y las realidades, y a preocuparse de lo que tiene sentido para una misma y no solo de lo que digan y hagan los demás, y que lleva a sabiduría, a conocimiento, a recuperar tiempo perdido, y que cuando se llega aquí "ese es el momento" de cada uno. Me recuerda toda esta parte a a los gritos y las riñas y a los sueños, a la música y a la letra de la canción de Antonio Orozco "pétalos marchitos", cuando parece que algo se mete en la mente y no se quiere enfermar y es difícil salir de esto, son pétalos marchitos, que parece que cuando no cuidas la naturaleza, el jardín, las flores lloran y que hay que trabajar mucho esa parte de la mente como si fuese un jardín y sembrarlo de esperanza, de inocencia, de nobleza, regar el sentir y que se sale en realidad porque como dice la autora el paraiso de la infancia existe y sabemos que también en el mundo hay miserias, pobrezas, guerras pero no queremos eso, sino otra forma de vida.
Para finalizar comentar que el placer, el deleite, que nos hace mejores, el sentirnos bien y disfrutar, que todo es como aclarar el misterio y el milagro, como una magia fuerte que nos deja este privilegio de gozar, de hacer lo que nos gusta, contemplar esa belleza y decirnos que vale la pena la vida. Ese placer, lleva a otorgar una identidad y a la memoria y al recuerdo. Entiendo aquí que puedes pensar que mejor sin recuerdos de antes pero a la vez no sabes lo que implica este tipo de sabiduría, es casi mejor, que la decisión sea de uno mismo. En muchos de los ejemplos el recuerdo se une al placer, que se recupera la memoria con la positividad, la belleza, lo verde, la naturaleza, lo que realmente vale la pena que marca el rumbo, es la brujula interior de intelectualidad. El placer, los deseos forman parte de la naturaleza humana, lo que motiva, el deseo de estar bien, sanos y de poder hacer cosas felices, tener el dinero suficiente para lo que se necesita y poder llevar una vida cómoda, que esa es la misión de cada uno, ser mejor que se era al nacer y desarrollar un espíritu noble, y puro, ser cada vez mejor y morirse así. Saborear las alegrias e interpretar bien las penas y utilizar bien el tiempo. Esto lleva a hacer un esfuerzo grande para que todo vaya bien, y poder convivir, entender y aceptar, aprender a interpretar las contradicciones, las tristezas, las penas, las reacciones. Se sabe que en el mundo se sufre, la vida es así pero tambien se ama, y se hacen planes, y se cumplen segun las circunstancias que se vivan. A veces las penas las interpretamos como karma, como reacciones a vivencias buenas y malas, como vimos hacerlo a los ancestros y les queremos encontrar sentido y entenderlas, darnos cuenta que las personas tambien en la vida tienen valor. Las personas y mas las talentosas tienen que cotejar las normas y las capacidades para poder estar a la altura, las normas morales, lo que van admitir y lo que no, que las virtudes, los valores, el ser buena persona va dentro del talento. La vida va enseñando lecciones de vida y tenemos que ver las raíces profundas para que nuestro árbol y nosotros crezcamos de una forma recta y robusta, para lo que hay que gestionarse bien, ser leal y fiel a una misma, hacer lo que se considera correcto como ser humano. El éxito no se consigue desafiando los valores morales propios, a veces aceptamos lo del grupo pero no son los nuestros, es un problema aceptar lo desafiante que no es correcto.