domingo, 2 de agosto de 2026

Metafísica de los tubos


Metafísica de los tubos está escrito por Amelie Nothomb, su nombre real es Fabienne Claire Nothomb. Según Wikipedia nació en Bélgica en Elterbeek y vivió en Japón, se trasladó allí porque su padre fué diplomático en Japón, también en China, en Estados Unidos, en Bangladés, Birmania, Laos, según la biografía que trae la portada del libro nació en Kove, en Japón. Habla distintos idiomas, entre ellos el japonés, trabajó como intérprete en Tokio. Es miembro de la Real Academia de la lengua y literatura en Bélgica y desde el año 1992 publica una novela, siempre en el mes de Agosto.

Nos hace saber que ella siempre tuvo una introspección interior, ese tipo de talento que parece propio de una autista, de una asperger, en su infancia siempre veía un mundo diferente al que en realidad se vive, a menudo puede parecer esto absurdo para otros, pero era su percepción, ella lo vivía así, lo que hace que tenga esa visión única para lo extraño, para lo extremo, y que lo refleje en el libro. 

Metafísica de los tubos tiene que ver con los recuerdos y con lo que no hacemos bien por mal uso de los valores y de la educación ética y moral, bien como reacción ante lo que nos sorprende, bien para controlar ese momento, para dominarlo, para manipular, para tener ese pensamiento ancestral de continuar replicando o por ser supervivientes. La autora tiene ese miedo a la miseria, a la pobreza, a la guerra, que hace que se refugie en la ilusión y en esa luz que dota la infancia de lo divino. En Japón todo lo que supone miseria, pobreza, guerras son temas tabú. Y esto ya va formando parte de la cultura y se reacciona ante ello, y no se quiere saber nada de esto, y lo entiendo. Podemos pensar que nuestros ancestros también vivieron guerras y no nos quisimos guiar por esos valores aún aunque fueran fruto de la sabiduría y de la vida cotidiana. Nosotros al igual que nos hace ver la autora, hemos desechado aconsejar: no queríamos seguir esos consejos porque se aprendieron en tiempos de guerra, de supervivencia, y los podíamos ver atroces, rastreros, no propios de dignidad, sino de crueldad de unos con otros, además de llevar a miserias. Significa a lo mejor una pérdida de lo esencial pero hemos querido y así hace la autora y actualmente muchas generaciones de jóvenes lo hacen así interpretar la vida de otra forma, vivirla de otra manera, mucho más honesta y feliz, a nuestra manera. Y para gestionarse bien intentan entenderse, comprenderse a sí mismos y a los que rodean y al mundo y así elevar la mente, las conciencias, agrandar los corazones, hacer esa limpieza de todo lo que significa la espiritualidad. Y además de desarrollar el trabajo, las tareas de cada uno se vive de otra forma más sana y saludable y sin envenenar el alma, sin que corroa por dentro, ni lleve a angustias, amarguras, a iras. Cada persona busca su clave para vivir bien y de una forma adsequible. Reitera la autora todo lo que significa dar lo mejor de una misma, elevarse como persona, ser mucho mas noble, todo lo que fortalece el cuerpo, la mente, el corazón y el espíritu. La sabiduria es así inspiración, creatividad, gracias a los avances científicos cada vez somos mas libres. 

El texto es muy significativo, destaco aspectos que me han llamado mucho la atención acerca del título y lo que define como tubo, como metafísica de lo tubos, y a lo que lleva y conduce. "Metafísica de los tubos" es un libro que se lee muy rápido, tiene 142 páginas pero a la vez es un libro llamativo y de estudio, que impulsa a releerlo, y a compartir conocimientos. Todo él es muy significativo y nos lleva a reflexiones de las personas, de su mirada, de su evolución, de la salud y de lo que implica el malestar. Que hay miradas activas y las hay pasivas y que las diferencia la vida y la forma de vivirla. Que la vida comienza donde la mirada. Y luego está ser un tubo.

  1. Ser un tubo. Define tubo como pasividad, que nada afecta, ni los cambios del clima, ni el anochecer, ni los misterios, es como la expresión de la indiferencia, cuando se acepta todo, y se carece de instinto de supervivencia. 
  2. El titulo del libro. A las personas que carecen de mirada, o tienen esa mirada pasiva es lo que llama tubo, por eso el titulo "metafísica de los tubos" que define como una mezcla de plenitud y de vacío, de materia hueca. El texto extiende mucho la explicación de lo que significa tubo, como que la mirada es rechazo, que significa rechazar, en cierta medida nos explica que quizas esta forma de ser o de actuar nos llevaría a ser mucho mas felices hasta morir sin quejarnos, mucho más fuertes, como la fuerza de la inercia si tenemos esa mirada pasiva y si lo pensamos bien puede ser así. Descubre que hay algo emocional en la mirada, un vínculo, un interés, una atracción, que hay algo cálido, amoroso, que sonríe con los ojos y que puede a la vez perjudicar. También hay ira, odio, malestar. Hay una frase que me pareció muy llamativa acerca de la pasividad "la tremenda influencia de lo inmóvil, ni pensaba ni comunicaba, no podía perjudicar a nadie pero si transmites con la mirada ya influyes". Entiendo que todo influye, que lo inmóvil es como la mirada pasiva que parece que no comunica nada pero ya te está diciendo, en realidad es otra forma de lenguaje, de influir de otra forma. La persona que no comunica verbalmente, que no mira con afectividad ni emoción es pasiva y a la vez demuestra una fuerza. A estas formas de mirar, de comunicar, de interpretar la autora da un nombre, es lo que se conoce por bloqueo en la evolución.
  3. La evolución y la salud. Me gustó mucho esta parte y a la que relaciona el tubo con la persona, compara el tubo con una manguera: "La manguera es la versión flexible del tubo..." lo que significa que es como si la flexibilidad estuviera de cuello para abajo, que lo compara a la manguera, y luego la cara sin esa mirada activa y radiante se convierte en pasiva que no quiere decir indiferente sino tabú, más inflexible, que forma parte de la cultura y de como se quiere la vida y que no se quiere ni mencionar, ni hablar de ello. Y luego está lo que sucede de una forma física y de una forma mental que sería la enfermedad, lo que llama accidente. Distingue entre accidente físico y mental. Los accidentes mentales se refiere a la mente, al cerebro como motor de la evolución. Si alguien se cuela en la mente puedes aceptarlo o rechazarlo igual que la mirada, te puede asustar, alterar, perturbar, y activas la alarma y quieres defenderte ante esto y  dar respuesta, protegerte y seguir. Se quiere tener esa libertad de mente, de tranquilidad en la mente y en el cuerpo, en el corazon, de espíritu, poder detener los virus. "Los médicos diagnosticaron una apatía patológica sin reparar que se trataba de una contradicción en los términos". Existe esta dualidad, desafíos de salud, conflictos emocionales, resilencia, que todo es una superación personal, que hay que comprender la contradicción, proteger la estabilidad, el equilibrio. La contradicción puede ser una estrategia frente a experiencias vividas, precarias, de estigmas, de barreras y límites... la coherencia es lógica, tiene sentido, el ejemplo de los casos clínicos, que no se quieren sentir afectados, quieren ser lo que desearian ser, significa todo una evolución y un progreso, poder sostener la contradición interna sin desorganizarse.
  4. El malestar, la metafísica, lo dificil de comprender, lo oscuro. En realidad ya existe desde el nacimiento, de como se manifiesta el mundo a nuestro alrededor, lo que nos dejan o no nos dejan hacer "de repente el tubo, la planta gritó, se enfureció, la mirada de enfado, de rabia, de poner de mal humor, que tenía que aprender a controlar las cosas extrañas, y no ser como un doberman que de la apatia pasa a la intolerancia porque cuando una persona grita, siente rabia, odio, ira, asusta, sientes miedo de ella, ya no se quiere. Pone muchos ejemplos que me parecen excepcionales acerca de lo que es malestar. En uno explica que la madre no le da azúcar al hijo porque culpa al azucar de todos los males de la humanidad y el niño habia momentos que gritaba, se enfurecía y no sabian que hacer y llamaron a la abuela paterna y ella lo miró y le dió placer, no dijo el misterio pero el niño sintió que ella era tan buena persona que comenzó a ser él mismo y a no tener ese malestar y a partir de ahí los padres se sintieron felices y el hijo también, que en sí necesitaba ese veneno blanco, experimentar placer, que no era nada demoniaco. "Me convertí en el tipo de criatura con la que sueñan los padres; a la vez tranquila y despierta, silenciosa y presente, divertida y reflexiva, entusiasta y metafísica, obediente y autónoma". Por otra parte está el malestar, que puede ser mental y físico. El malestar mental es como que alguien se mete en el cerebro que altera y lo desorganiza, y el malestar físico en el cuerpo que también altera, hay más movimiento y más colérico. Y esto que parece tan difícil de comprender, y que son contradicciones, no tienen que condicionar tanto ni distraer, porque en realidad se solventan con el sentido que le da cada uno a la vida. No es lo mismo en la infancia que de adulto, no obstante el paraíso de la infancia existe, esa realidad de naturaleza, de belleza, de placer, ese sueño del jardín del edén, de perfecta inocencia y nobleza y donde todo es placentero que lleva a elevar la mente y el cuerpo, y a poder manifestar las emociones y las realidades, y a preocuparse de lo que tiene sentido para una misma y no solo de lo que digan y hagan los demás, y que lleva a sabiduría, a conocimiento, a recuperar tiempo perdido, y que cuando se llega aquí "ese es el momento" de cada uno. Me recuerda toda esta parte a a los gritos y las riñas y a los sueños, a la música y a la letra de la canción de Antonio Orozco "pétalos marchitos", cuando parece que algo se mete en la mente y no se quiere enfermar y es difícil salir de esto, son pétalos marchitos, que parece que cuando no cuidas la naturaleza, el jardín, las flores lloran y que hay que trabajar mucho esa parte de la mente como si fuese un jardín y sembrarlo de esperanza, de inocencia, de nobleza, regar el sentir y que se sale en realidad porque como dice la autora el paraiso de la infancia existe y sabemos que también en el mundo hay miserias, pobrezas, guerras pero no queremos eso, sino otra forma de vida.
Para finalizar comentar que el placer, el deleite, que nos hace mejores, el sentirnos bien y disfrutar, que todo es como aclarar el misterio y el milagro, como una magia fuerte que nos deja este privilegio de gozar, de hacer lo que nos gusta, contemplar esa belleza y decirnos que vale la pena la vida. Ese placer, lleva a otorgar una identidad y a la memoria y al recuerdo. Entiendo aquí que puedes pensar que mejor sin recuerdos de antes pero a la vez no sabes lo que implica este tipo de sabiduría, es casi mejor, que la decisión sea de uno mismo. En muchos de los ejemplos el recuerdo se une al placer, que se recupera la memoria con la positividad, la belleza, lo verde, la naturaleza, lo que realmente vale la pena que marca el rumbo, es la brujula interior de intelectualidad. El placer, los deseos forman parte de la naturaleza humana, lo que motiva, el deseo de estar bien, sanos y de poder hacer cosas felices, tener el dinero suficiente para lo que se necesita y poder llevar una vida cómoda, que esa es la misión de cada uno, ser mejor que se era al nacer y desarrollar un espíritu noble, y puro, ser cada vez mejor y morirse así. Saborear las alegrias e interpretar bien las penas y utilizar bien el tiempo. Esto lleva a hacer un esfuerzo grande para que todo vaya bien, y poder convivir, entender y aceptar, aprender a interpretar las contradicciones, las tristezas, las penas, las reacciones. Se sabe que en el mundo se sufre, la vida es así pero tambien se ama, y se hacen planes, y se cumplen segun las circunstancias que se vivan. A veces las penas las interpretamos como karma, como reacciones a vivencias buenas y malas, como vimos hacerlo a los ancestros y les queremos encontrar sentido y entenderlas, darnos cuenta que las personas tambien en la vida tienen valor. Las personas y mas las talentosas tienen que cotejar las normas y las capacidades para poder estar a la altura, las normas morales, lo que van admitir y lo que no, que las virtudes, los valores, el ser buena persona va dentro del talento. La vida va enseñando lecciones de vida y tenemos que ver las raíces profundas para que nuestro árbol y nosotros crezcamos de una forma recta y robusta, para lo que hay que gestionarse bien, ser leal y fiel a una misma, hacer lo que se considera correcto como ser humano. El éxito no se consigue desafiando los valores morales propios, a veces aceptamos lo del grupo pero no son los nuestros, es un problema aceptar lo desafiante que no es correcto.

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